Ecografía antepie y mediopie - Parte 1
29-09-2024-Tempo Formación
El sistema óseo, al igual que cualquier otra estructura del cuerpo, está sujeto a lesiones y patologías que pueden afectar su funcionamiento óptimo. En el ámbito deportivo y en personas que realizan actividades físicas de manera constante, las fracturas por estrés son una de las afecciones más comunes que comprometen la salud de los huesos. Aunque las fracturas óseas clásicas suelen asociarse a un trauma directo, las fracturas por estrés surgen de una carga acumulada sobre el hueso que no le da tiempo de repararse adecuadamente.
Estas lesiones tienden a afectar a personas jóvenes o de mediana edad que inician o aumentan considerablemente su nivel de actividad física. Un ejemplo común son los corredores aficionados o quienes practican deportes de impacto. Aunque cualquier hueso puede verse afectado, las fracturas por estrés suelen aparecer con mayor frecuencia en los huesos del pie, especialmente en los metatarsianos, el navicular y los huesos del tarso. Las bases del 2º y 3º metatarsiano son particularmente vulnerables debido a su papel clave en la distribución del peso corporal y su ubicación anatómica.
En esta primera sobre Ecografía en antepie y mediopie nos vamos a hablar sobre lesiones óseas, nos centraremos en las fracturas por estrés, la patología del sesamoideo y la enfermedad de Freiberg, abarcando sus principales características, factores de riesgo y métodos de diagnóstico. Con esta información, pretendemos ofrecer una visión integral sobre estas patologías para que puedas identificar y comprender mejor estas lesiones óseas, ya sea en un contexto deportivo o en tu vida diaria.
Fracturas por estrés
Las fracturas por estrés son lesiones comunes en personas jóvenes y de mediana edad que realizan actividades físicas intensas o no habituales durante un período prolongado. Afectan con frecuencia los huesos del pie, particularmente los metatarsianos, con el segundo y, en menor medida, el tercer metatarsiano como los sitios más vulnerables. Esto se debe a que el segundo metatarsiano es un hueso clave en la carga de peso, siendo estabilizado entre el cuneiforme medial y el tercer metatarsiano.
Mujer de 41 años con dolor e hinchazón en el antepié durante un mes. No hubo ningún evento traumático específico ni actividad deportiva indebida. Se sospechó clínicamente una lesión del tendón.
B. La ecografia en corte longitudinal, C. Doppler color y D. corte transversal muestran un engrosamiento perióstico localizado de gravedad moderada (flecha) del segundo metatarsiano, con engrosamiento moderado de los tejidos blandos adyacentes (punta de flecha) compatible con una fractura por estrés activa.
En las primeras etapas, las radiografías suelen ser normales, lo que dificulta un diagnóstico temprano. Sin embargo, el ultrasonido puede detectar el engrosamiento del periostio (periostitis) y edema de los tejidos blandos cercanos. En etapas más avanzadas, la resonancia magnética (RM) revela edema de la médula ósea y, a veces, una línea de fractura delgada e hipointensa. Si no se observa una línea de fractura pero sí edema, se habla de "reacción de estrés" en lugar de una fractura completa. Es fundamental correlacionar estos hallazgos de imagen con los síntomas clínicos, ya que el edema puede aparecer por remodelación ósea fisiológica sin necesariamente indicar una lesión.
Dolor en la parte medial del antepié durante un mes. No hubo un evento traumático específico.
A. La radiografía dorsoplantar muestra un marcado engrosamiento (punta de flecha) en la base del primer metatarsiano, así como una tenue línea de fractura transversal (flecha). B. La imagen del antepié muestra una fractura transversal no desplazada (flecha) en la base del primer metatarsiano, con edema severo, leve engrosamiento periostal (punta de flecha) y edema moderado de los tejidos blandos circundantes. La gravedad de la fractura se aprecia mucho mejor en la RM que en las radiografías.
Patología del sesamoideo
La patología del sesamoideo es común en el antepié y abarca una variedad de condiciones que afectan los huesos sesamoideos del primer metatarsiano. Estas incluyen la osteoartritis de la articulación sesamoideo-metatarsofalángica, fracturas traumáticas del sesamoideo, fracturas por estrés y sesamoiditis, que puede ser secundaria a una reacción de estrés o a osteonecrosis.
Las fracturas del sesamoideo suelen evaluarse mediante radiografías, pero es fundamental diferenciarlas de un sesamoideo bipartito, una variación anatómica normal en la que el hueso está dividido en dos partes. En los casos de sesamoideo bipartito, las dos partes suelen ser más grandes de lo que se esperaría para un sesamoideo normal, y los bordes son lisos y corticosos, en contraste con los bordes irregulares y oblicuos de una fractura sesamoidea.
La sesamoiditis, por otro lado, se caracteriza por la inflamación del hueso sesamoideo, y en la resonancia magnética (RM) se observa como edema difuso en el hueso afectado. Esta condición es causada frecuentemente por sobrecarga repetitiva en el pie, ya sea debido a actividad física intensa o a alteraciones biomecánicas.
Mujer de 32 años con dolor en la parte medial del antepié.
B. Imagen ecográfica longitudinal del hueso sesamoideo medial bipartito (flecha). No hay edema de tejido blando circundante que indique una fractura reciente. C. Imagen ecográfica longitudinal del hueso sesamoideo (flecha) del mismo lado. Este hueso sesamoideo bipartito fue un hallazgo casual, no relacionado con los síntomas del paciente.
Enfermedad de Freiberg.